← Mis librosLectura gratuita
Índice del libro

De esa manera el chullachaqui conoció como la palma de su mano todos los secretos del bosque, por eso este protector de la naturaleza era temido y respetado por los montaraces, quienes dietaban rigurosas purgas para sintonizarse con él y con el monte; además de solicitar su permiso, le dejaban a manera de pago algún regalito entre la hojarasca, y sólo así lograban disponer de sus animales y frutos, siempre con mesura según sus necesidades. Aunque no corrían la misma suerte los ambiciosos que despilfarraban los bienes del bosque, con quienes se molestaba y hacía gala de sus bromas y travesuras, escondiéndoles sus hachas de piedra, lanzas, arcos y flechas, pucunas y virotes; además golpeaba con sus pies desiguales las aletas de los grandes árboles para advertir y espantar a los animales poniéndolos a buen recaudo. Se transformaba y remedaba el sonido de cualquier animal, desorientando hasta a los cazadores más experimentados, llevándolos a perder por enmarañados espinales y sogales en los confines del bosque donde abundaban zanjas y fieras salvajes, para darles un escarmiento que lograra enmendar sus errores, si es que regresaban vivos o cuerdos. Asimismo recorría en segundos la inmensa montaña utilizando los senderos secretos y los portales mágicos de los renacos.

Es así que Panguito, convertido por designio de la madre naturaleza en el chullachaqui, duende encantado, bondadoso para algunos y malévolo para otros, continúa viviendo feliz hasta nuestros días, resguardando y defendiendo el gran tesoro que es el bosque con la diversidad de plantas y animales que ahí habitan.

2do lugar

Darwin Córdova Vásquez

Seudónimo: Shapshico

↑ Volver al índice
COPIA PERSONAL · ·
10 de 1009%